Después de las cenizas

Cualquiera podría elegir quemarse en la hoguera de tu melena de fénix oscura. Cualquiera querría ahogarse hipnotizado en el verde de tus ojos de ondina. Felices. Sí. Ignorantes. También. Demasiado simple. Sobre todo.

Siempre preferí zambullirme en una conversación que me arrastrara a través del tiempo. Siempre preferí un intercambio de ideas dichas, o no, que encendiera la imaginación. Con una sonrisa. Sí. Con un guiño. También. Siendo tú. Sobre todo.