May the force be with you… Carrie Fisher

Para muchos sólo será algo de los “frikies”, y otros pensarán que no se puede sentir tanta pena por la falta de alguien a quien no se conoce, una actriz interpretando un papel; un papel por encima de muchos otros…

Sin embargo, para algunos de nosotros, que nacimos casi bajo las primeras imágenes de aquel destructor imperial ocupando toda la pantalla, aquella chica que pedía ayuda en un holograma era la que podía coger una pistola láser (sí, un “bláster”) y enfrentarse a cualquier ejército. Aquella chica que se debatía encadenada por un jefe del hampa alienígena era la que podía terminar estrangulándole. Aquella chica menuda que no cumplía muchos de los cánones típicos (y todos los tópicos) de esos personajes femeninos (que sólo aparecen para gritar mientras observan la lucha) no sólo no era la figura decorativa a la que salvar sin más al final de la película, sino que podía dar órdenes a una escuadra y encabezar una rebelión contra todo un imperio. Era alguien junto a quien querrías luchar.

El nudo en la garganta que muchos no comprenderán se debe a que Star Wars se convirtió en el cuento que casi cuarenta años después nos volvía a emocionar cada vez que veíamos los primeros fotogramas, y hoy la fuerza se ha estremecido… porque Carrie Fisher / Leia, casi de forma indistinguible, no era “la princesa en apuros”, pero era la princesa de nuestro cuento.

Que la fuerza esté contigo princesa.