Mientras. Déjame

Déjame vivir desordenado, mientras las cadenas de tu estabilidad no apresan mi libertad.

Déjame gritar de pie, mientras la tranquilidad de tu sistema no magulla mis rodillas.

Déjame hundir desconsolado, mientras tu miedo a las lágrimas no siente mi llanto.

Déjame morir enamorado, mientras tu razón no comprende la locura de mi felicidad.